
UPR en Arecibo
4 de abril de 2026
En este artículo del periódico español El País, Gloria Rodríguez-Pina hace el recuento de las filtraciones de información, los acontecimientos y las investigaciones que señalan a Rusia como responsable de una campaña de influencia para favorecer a Viktor Orbán en las elecciones del 12 de abril. También, de las informaciones que revelan el rol de agente al servicio de los intereses rusos que ha estado cumpliendo el Ministro de Exteriores de Hungría, Péter Szijjártó, en el Consejo de la Unión Europea.
Desde el inicio de la guerra de agresión e invasión rusa contra Ucrania, Hungría ha obstaculizado de manera sistemática el apoyo a Kyiv y las sanciones a Moscú. Ahora Orbán, quien lleva un total de 19 años y 10 meses en el poder (los últimos 15 años de manera ininterrumpida), ha hecho de su política anti-ucraniana el tema central de su campaña. Sin embargo, por primera vez en tres lustros, las encuestas no lo favorecen.
Las informaciones que se discuten en este artículo ofrecen una visión general del manual de influencia e injerencia política que Rusia ha estado poniendo al servicio de sus aliados, durante al menos 16 años. Este abarca desde operaciones de falsa bandera hasta chantajes energéticos. Por mucho tiempo, la instrumentalización de las necesidades energéticas de otros países, así como los negocios, constituyeron los principales vectores de influencia para propagar narrativas favorables a sus aspiraciones expansionistas. Desde el lanzamiento de su invasión a gran escala de Ucrania, las políticas europeas para prescindir del petróleo y el gas natural rusos la ha dejado con dos aliados: Hungría y Eslovaquia. No obstante, todos los partidos de ultraderecha con actitudes euroescépticas que avanzan en la región siguen siendo invitados a beneficiarse de su indisputado liderato en el negocio de la influencia electoral.
El caso húngaro constituye un exhibit de lo que Anne Applebaum ha descrito en su libro Autocracy Inc (Doubleday, 2024): que la deriva autocrática no toma una ruta ideológica, sino que constituye más bien una red de alianzas e intereses comunes de supervivencia política y económica, compartiendo técnicas de propaganda, vigilancia y represión. Pero además, si el artículo nos es de interés, es porque la atención que le prestemos a las elecciones en este país nos servirá para andar ojo avizor con las elecciones de medio término en los Estados Unidos de Trump.

