
11 de marzo de 2025
El comentario que comparte Dani Rodrik para Social Europe (10 de marzo 2025), propone que las agendas políticas e ideológicas de los grupos que han favorecido la presidencia de Trump en esta segunda vuelta, terminarán chocando entre sí, provocando la implosión de la coalisión trumpista. Esa coalisión está representada por grupos de políticos republicanos convencionales, financieros de Wall Street, nacionalistas económicos (proteccionistas) y la tecnocracia de derecha representada por Elon Musk. Cada grupo que hizo posible que Trump esté nuevamente en la presidencia, tiene intereses que no son homogéneos entre sí, y lo que es más importante aún, que son abiertamente contrarios e irreconciliables. Rodrik destaca especialmente aquellos grupos representados por Steve Bannon, como una de las voces del nacionalismo económico que sin miramientos se ha referido a Elon Musk como un “inmigrante ilegal parasitario”.
Más allá de las guerras personalistas de estos dos bandos (lo que en sí mismo no es poca cosa), lo que podría enfrentar de manera inevitable a estos grupos, son las visiones contrarias que ambos sostienen: unos son más cerrados hacia la cosa nacionalista chauvinista, mientras los otros creen en la globalización, del mismo modo los primeros quieren eliminar el poder de Silicon Valley, mientras los de Musk aspiran a darle mucho más poder, de igual modo unos son anti inmigrantes a ultranza mientras los otros están abiertos a aquellos mejor cualificados.
Desde esa perspectiva, el autor vaticina un choque inevitable entre estos grupos de interés y deja abierta la pregunta sobre que vendrá después de que estas visiones desestabilicen la administración de Trump. Una cosa si asegura, y es que, los grandes perdedores serán los trabajadores menos educados que votaron por Trump creyendo la retórica del MAGA. La idea de una recuperación del sector manufacturero en EE.UU, a la que tanto aspiran, parece ser poco realista independientemente de la retórica nacionalista que la invoca.
Tiendo a coincidir con la apreciación de Rodrik en cuanto a quienes serán los perdedores de estos bandos. Más preocupante, me parece es la interrogante de cuál será finalmente la visión triunfante en esta antipolítica de jugadores de póker.

